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Por: la Redacción

Cimacnoticias | Ciudad de México.- 19/10/2018

Un año después de que la periodista de investigación, Daphne Caruana Galizia, murió al estallar una bomba en su coche, cerca de su casa en Bidjina, Malta, el crimen sigue impune, afirmaron asociaciones de periodistas y familiares.

El aniversario de su muerte, el pasado 16 de octubre, fue marcado por continuos intentos de difamar su memoria de parte de funcionarios públicos de la pequeña isla en el mar mediterráneo que forma parte de la Unión Europea.

El lugar donde amigas, amigos y personas solidarias conmemoraron a la periodista con velas, flores y pancartas, en frente del Monumento del Triunfo, en Valletta, capital del país, fue destruido al menos 20 veces durante el año pasado, según un informe conjunto de organizaciones defensoras de la libertad de expresión, emitido después de su visita esta semana.

Las mismas velas que las y los representantes de organismos del gremio europeo habían dejado en este lugar fueron sacadas el día siguiente. El grupo reportó que a un año de su muerte, todavía existen 30 denuncias por difamación en contra de Caruana Galizia, una de ellas por parte del primer ministro, Joseph Muscat, y dos por altos oficiales de su gobierno.

El informe del grupo, que incluyó a Reporteros Sin Fronteras y al Comité para Proteger Periodistas, constató que la policía malteca no ha indicado cuándo podría concluir la investigación del asesinato. Tres hombres fueron vinculados a proceso por el crimen, pero no se trata de los autores intelectuales.

Las y los periodistas lamentaron que en reunión personal con Joseph Muscat, el primer ministro se mostró “satisfecho” con la investigación, expresión que calificaron como “irritante”, dados los pocos avances.

“Estamos profundamente preocupados sobre el efecto que la falta de investigación (por parte del Ministerio Público) podría tener para el periodismo de investigación”, señalaron, al mismo tiempo que relataron que la situación de la libertad de prensa en Malta es alarmante.

Muchas y muchos profesionales locales reportaron haber sido blanco de campañas de difamación o denuncias de parte de funcionarias y funcionarios públicos. Algunos sufrieron acoso en línea, además de una falta de acceso a la información. Por ejemplo, el primer ministro sólo concede entrevistas a medios sociales, con preguntas predeterminadas.

Daphne Caruana Galizia también sufrió amenazas y ataques antes de su asesinato. Había más de 40 denuncias contra ella ante las cortes, y sus perros mascotas fueron envenenados. Sin embargo, ella, con más de 30 años de experiencia en el periodismo, continuó investigando la corrupción en el gobierno malteco.

Uno de estos casos fue sobre personas que “vendieron” la nacionalidad malteca, y con estos “pasaportes de oro” la posibilidad de invertir, vivir y trabajar en todos los estados miembros de la Unión Europea.

Después de su muerte, periodistas de varios países se unieron bajo “El Proyecto Daphne”, para continuar sus investigaciones y velar porque no se pierdan. Sin embargo, según el gremio que visitó la isla esta semana, el gobierno y las autoridades “no están considerando que Daphne Caruana podría haber sido asesinada por sus investigaciones en negocios y/o asuntos políticos”.

Indicaron que las conversaciones que tuvieron en Malta revelaron que las y los investigadores no habían contactado posibles testigas o testigos claves, tanto personas en altas funciones del Estado como colegas que pudieran “aclarar dinámicas relevantes”.

Lamentaron que a un año del asesinato, el gobierno no haya constituido una Comisión para indagar si autoridades maltecas supieron o pudieron haber conocido el riesgo que corría la vida de Caruana Galizia, ni hecho cambios a la ley, o políticas prácticas serían necesarias para proteger la vida de periodistas en el país.

El asesinato de Caruana Galizia fue el primero de tres asesinatos de periodistas en Europa este año, generando preocupación por la situación de la libertad de expresión en el continente. El 25 de febrero, fue asesinado junto con su novia, el periodista eslovaco Jan Kuciak. El 6 de octubre, murió estrangulada la periodista búlgara Victoria Marinowa. Ambos habían denunciado corrupción en sus países.

18/SG/LGL