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La Fundación Rosenblueth vuelve a organizar la votación, con las únicas diferencias de que ahora serán dos días de votación en lugar de cuatro, y varias preguntas sobre diferentes proyectos para el gobierno de López Obrador.

La consulta ciudadana para que la gente opine sobre la construcción del Tren Maya replicará el esquema utilizado el pasado 25 y 28 de octubre, cuando se preguntó a la gente qué sede prefería para el Nuevo Aeropuerto; será la misma app y la misma ubicación de mesas.

De nueva cuenta la Fundación Arturo Rosenblueht, presidida por Enrique Calderón Alzati, se encargará de la organización.

En entrevista, Calderón Alzati explicó que las únicas diferencias son que en esta ocasión la consulta será en dos días (24 y 25 de noviembre), en lugar de en cuatro, y que además del proyecto del Tren se harán a la gente más preguntas, sobre otros trabajos de infraestructura y programas sociales. Diez, en total.

Lo anterior, dijo, puede provocar que tanto el proceso de votación como de conteo de resultados sean más lentos.

De acuerdo con el equipo de transición del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, en la consulta para que la gente votara por seguir con el aeropuerto en Texcoco, o por la opción de Santa Lucía, participaron 1 millón 67 mil 859 personas.

Un 69% votó a favor de Santa Lucía, la opción alterna que López Obrador defendió como candidato; ante el anuncio de la cancelación del proyecto de Texcoco, empresarios y políticos opositores a Morena reclamaron que la consulta había sido ilegal, una simulación, y a la postre, el 11 de noviembre, incluso se registró una marcha contra el mecanismo utilizado por el presidente electo.

Durante las jornadas de consulta por el aeropuerto, se detectaron casos de gente que pudo votar dos veces, fallas en la aplicación de registro, y que incluso la tinta utilizada para marcar a los que ya habían votado podía borrarse de inmediato.

Con ese antecedente, López Obrador anunció que se llevaría a cabo otra consulta, para que la gente de nueva cuenta participe, aunque ahora a la gente se le preguntará sobre el Tren Maya en los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas; la construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco; el proyecto de renovación de un tren de carga en el Istmo de Tehuantepec; el apoyo a adultos mayores, a las personas con discapacidad, y las becas a estudiantes.

Leer: Qué requisitos requiere una obra de infraestructura (el Tren Maya aún no cumple ninguno)

Calderón Alzati explicó que las mesas de votación para la consulta del 24 y 25 de noviembre se ubicarán en las mismas plazas que en el caso del aeropuerto, aunque se hubieran registrado reclamos de que esos puntos habían sido seleccionados por ser afines a Morena.

El objetivo, dijo Calderón Alzati, es que la gente que participó en la anterior consulta ya sepa a dónde ir, o que alguien que no fue y ahora está interesado pueda preguntarle a algún vecino y enterarse fácilmente de a dónde acudir.

El organizador desestimó las suspicacias generadas en octubre, por una sobrerrepresentación de lugares para votar en estados donde Andrés Manuel López Obrador tuvo las mayores votaciones en las elecciones del pasado 1 de julio, como Tabasco.

“Si se pensara que las mesas se pusieran en lugares en donde la votación no fue favorable a López Obrador, pues tendrían que pensar en Groenlandia o en algún otro país, porque aquí todo el país votó a favor de López Obrador”, ironizó.

Para actuar como funcionarios de casilla, también se buscará a las mismas personas, por lo que, según el organizador, todo el proceso será más eficiente porque ya tuvieron la experiencia de la primera.

—¿Eran militantes de Morena?—, se le cuestionó.

“Bueno, eso yo no se lo sé decir; mi organización solamente está participando en el conteo de las respuestas. Quiénes son las personas o cómo se seleccionó a las personas que participan en las mesas se lo deberá preguntar al vocero del licenciado López Obrador, yo de esto no le puedo informar”.

Ya no habrá votos dobles, promete

En la primera consulta, las redes se llenaron de fotos de personas que mostraban haber votado más de una vez en diferentes mesas. El equipo de transición se apresuró a explicar que había sido porque la aplicación digital utilizada no se había actualizado en tiempo real para rechazar a quien presentaba el mismo número de credencial de elector, y minimizó el problema.

El director de la Fundación Rosenblueth reconoció que esta fue la principal irregularidad, y dijo que ocurrió porque no previeron el tema del acceso a internet, pero esto no volverá a pasar.

“No fue una falla del sistema, sino de que muchos de los ciudadanos que estaban en las mesas traían teléfonos celulares que no analizaron si tenían conectividad o no en las plazas. Creo que todos tenemos la experiencia de que los celulares no nos funcionan en todas partes. Entonces lo que se les pidió esa misma tarde es analizar, y si sus celulares no tenían conectividad, pues que le pidieran prestado a alguien otro celular y lo probaran, de manera que al siguiente día ya no se presentara ese problema. Entonces eso fue sólo el primer día y creemos que esta falla, que fue la más importante, ya no se dé”.

—¿Entonces es asegurarse de que sirva su celular o el del vecino que les pueda prestar para que corra la app?

“Así es, sí”.

Otra falla que fue por error humano, agregó, estuvo en la marca en los dedos de quienes votaron, ya que en las mesas tenían cojines con tinta que no era indeleble y aunque se les proporcionó violeta de genciana, un tinte que tiene mayor duración, muchos olvidaron usarla, pero ahora se va a exigir marcar los dedos con esa sustancia.

“Las preguntas no son para favorecer a alguien”

Al cierre de las jornadas de votación por el aeropuerto, en cada mesa se organizaron como pudieron para abrir las urnas, separar los votos, llenar el acta, y cada quién decidió dónde se guardaban las papeletas de ese día. Para esta nueva consulta, nada de eso será perfeccionado desde la Fundación organizadora, sino que esperan que la primera experiencia les sirva de base.

“Lo diferente es que va a tomar un poco más de tiempo para las personas que deseen participar porque se les estará haciendo diez preguntas. En una sola boleta vienen las diez preguntas, van a preguntar ‘está usted de acuerdo’ o ‘no está de acuerdo’, y se tacha el ‘sí’ o el ‘no’ por cada pregunta”, explicó.

“El conteo de las respuestas se va a hacer también de manera similar a la anterior, pero esperamos que al ser diez las respuestas que se tienen que contabilizar al cerrar las dos jornadas, pues esto va a tomar más tiempo porque son más respuestas”.

Las preguntas concretas serán dadas a conocer este viernes por el equipo de transición de López Obrador.

Calderón Alzati minimizó las críticas a la consulta anterior y que incluso haya habido una marcha que reclamaba “no más consultas a modo”.

En su opinión, esto sólo se debió a que en el caso de la cancelación del aeropuerto de Texcoco se estaban afectando intereses económicos, pero esta vez habrá menos polémica.

“Pensamos que en esta ocasión no va a haber este tipo de críticas. Porque las preguntas no son para favorecer a alguien, son para favorecer a toda la población, por ejemplo en el caso de las personas de la tercera edad, si se vota por el sí pues va a ser para todos, no para algunos, y en el caso de las becas de estudiantes igual. Entonces no pensamos que se genere este tipo de críticas ni habría razón para cambiar las respuestas”, dijo.