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Por: Sonia Gerth

Cimacnoticias | Ciudad de México.- 06/11/2018

Organizaciones civiles con trabajo en salud materna responsabilizaron al gobierno de Enrique Peña Nieto de frenar el avance en el tema de salud materna, ya que durante su sexenio hubo un decremento en el presupuesto asignado a este rubro, además de que continúa la centralización de servicios de atención al parto.

Así lo señalaron esta mañana al inaugurar la conferencia “Mujeres al centro: salud materna y desigualdades sociales. Una agenda impostergable”, realizada en la Ciudad de México con el objetivo de generar respuestas específicas para garantizar el acceso general a la salud materna.

De acuerdo con datos de la página web de las 13 organizaciones, el presupuesto asignado desde la Secretaría de Salud federal para disminuir la mortalidad materna y del recién nacido presentó una tasa de decrecimiento de -26.20 por ciento en el periodo 2013-2018.

La secretaria técnica del Observatorio de Mortalidad Materna, Hilda Eugenia Argüello Avendaño, dijo que aunque la Razón de Mortalidad Materna (RMM) ha disminuido al nivel nacional a 36.7 por cada 100 mil nacidos vivos en 2016, las cifras “enmascaran desigualdades muy profundas y de lugares donde no se ha remontado esta situación”.

Chiapas ocupa el primer lugar en muerte materna, con una RMM de 58.3 por cada 100 mil nacidos vivos, cuando Baja California Sur presenta una RMM de 8.3, cifra comparable a los países nórdicos, las indígenas.

Las especialistas también dijeron que el sistema de salud favorece el parto hospitalario medicalizado y advirtieron, una vez más sobre la realización excesiva de cesáreas no médicamente justificadas que exponen a las mujeres y a los recién nacidos o nacidas a mayores riesgos. La tasa de cesáreas en el país es una de las más altas en el mundo. Mientras la  Organización Mundial de Salud recomienda una tasa de 10 a 15 cesáreas por cada 100 partos, en México hay más de 40, narró Daniela Díaz, de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, en entrevista con Cimacnoticias.

Las organizaciones propusieron una reforma radical de la atención a la salud materna basada en tres ejes, agregó Díaz: reconfigurar la red de atención y basarla en parteras, tomar en cuenta las propuestas de la sociedad civil en el desarrollo de políticas públicas de salud, y, de la misma manera, contar con el apoyo de OSC para la evaluación de éstas.

Daniela Díaz dijo que “el último sexenio fue muy complejo”, ya que el gobierno de Enrique Peña Nieto se sentó muchas veces con organizaciones, pero los acuerdos “no trascienden” para concretar una política pública en salud materna. En su opinión las mujeres deben ser quienes decidan cómo y cuándo tener hijos o hijas, y su maternidad debe ser elegida, segura y gozosa.

“El sistema no debe estar concentrado en los hospitales porque genera consecuencias negativas”, analizó la experta. “La saturación de los hospitales implica que las mujeres sufran violencia, el personal de salud no se da abasto para atender a tantas personas. Y el propuesto va más hacia los hospitales generales. Los centros de salud o hospitales básicos se han desmantelado, están en condiciones sumamente precarias”, lamentó.

Por lo tanto, las organizaciones llamaron a fortalecer y ampliar la formación de parteras en el país pues ellas atienden a las mujeres de manera integral, acompañan el embarazo y detectan posibles riesgos, están en el parto y luego atienden a la madre y bebé en cuestiones de salud postparto, lactancia, nutrición y salud mental.

“La gran diferencia del modelo de partería y el modelo actual es que en la partería hay continuidad”, explicó  la partera profesional Alina Bishop Velarde en entrevista con Cimacnoticias. Bajo este concepto, los partos de bajo riesgo pueden ser atendidos por parteras, y otros por un grupo interdisciplinario de parteras, médicas y médicos, y enfermeras.

La Organización Mundial de la Salud recomienda tales modelos de continuidad de la atención, y el número de parteras profesionales ha incrementado en los últimos años. La Fundación MacArthur, en una encuesta en 2015, sólo encontró 283 estudiantes de partería profesional, mientras que en 2018, fueron más de 700.

Por otra parte, Francisca Pérez Pérez, representante de la organización Nich Ixim, de 25 comunidades en Chiapas, lamentó que las parteras tradicionales sean invisibilizadas en esa cuenta. “Somos las que han trabajado para el pueblo, sin sueldo, sin apoyo. Si hay profesionales, que fuera de la mano con las tradicionales”, reivindicó.

Ella narró que las parteras tradicionales han pasado sus conocimientos de generación en generación, y que atienden a las mujeres de las comunidades indígenas en el marco de cultura y costumbres. Ayudan con plantas medicinales, pero debido a que el sistema de salud favorece los partos hospitalarios, reciben pocos ingresos.

El Programa “Prospera” (apoyo del gobierno) sólo se daría a las familias que registran un niño o una niña nacida en un hospital, y no en la casa, dijo Pérez. Pero a la hora que una mujer tiene que ser transferida a un hospital, se les niega el acceso a las parteras tradicionales. Por ello la chiapaneca demandó la integración de las parteras tradicionales en el sistema de salud, y en caso de que haya capacitaciones, que sean locales y accesibles para las parteras tradicionales.

La conferencia sobre Salud Materna concluirá el 7 de noviembre, y también se estableció una página con resultados claves en el sitio http://saludmaterna.org.mx/

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