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Esta semana, el juez Eduardo Medina Mora Icaza saltó a la notoriedad debido a que, desde su sillón en el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), blindó de cualquier investigación al exgobernador de Chihuahua, Cesar Duarte. Estas pesquisas podrían involucrar al presidente Enrique Peña Nieto, quien queda a salvo con esta determinación.

Pero, la relación entre el magistrado panista y el mandatario priista es más profunda, pues fue este último quien nominó a Medina Mora para ocupar el lugar que quedó vacante en el 2015. Posteriormente, el Poder Legislativo –controlado por el PRI y el PAN- aprobó su nombramiento.

Sin embargo, estos son solo un par de ejemplos de la oscura historia que existe entre el ahora ministro y los gobiernos priistas. A pesar de estar afiliado a Acción Nacional, los comienzos de la carrera de Medina Mora están ligados al partido tricolor, ya que formó parte del equipo negociador del Tlcan entre 1991 y 1993.

Con la llegada del PAN al poder en el año 2000, pasó al sector seguridad. Fue director del Cisen y secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Vicente Fox, y titular de la PGR con Felipe Calderón. Poco antes de dejar este cargo, en 2009, ordenó liberar de manera irregular 73 millones de dólares que le regresaron a Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente.

Además, su cercana relación con Enrique Peña Nieto puede rastrearse hasta el año 2006, cuando Medina Mora dirigía la SSP y el último era gobernador del Estado de México; ya que el operativo que reprimió a los habitantes de San Salvador Atenco en mayo de aquel año fue ejecutado por el ahora magistrado predilecto del presidente.

Con información de Reporte Índigo y Proceso.